El sitio de este proyecto es mágico, una propiedad con una pendiente que cae con una vista de 180 grados hacia el Embalse del Proyecto Hidroeléctrico del Río Peñas Blancas en La Tigra de San Carlos. La vista es impresionante, abarca todo el profundo cañón del río con su boscosidad y remata con las imponentes paredes de concreto de la represa.
Durante las visitas al sitio y en el diseño, ese paisaje me hizo recordar un juguete que marcó mi infancia, el View Master, recordaba como disfrutaba y me transportaba a aquellas imágenes llenas de fantasía y como el ojo iba recreando una historia y descubriendo detalles con el pasar del disco, para aquellos años, era lo más cercano a la realidad virtual y a las imágenes en 3D, mi disco preferido era el de Peter Pan. Y entonces el diseño arquitectónico a nivel de planta y luego en fachadas de este proyecto, trata mucho de eso, el de poder habitar un View Master en escala 1:1.
La distribución en planta va permitiendo que desde el acceso principal se pueda ir descubriendo el paisaje, enmarcado en grandes aperturas.
Para lograr capturar las vistas hacia el embalse y el cañón del río diseñé una fachada vidriada, transparente, entonces el estar, comer, cocinar y descansar tiene una relación directa con el panorama. La transición del día, tarde y noche, más el ruido que produce el agua cuando las compuertas de la represa son abiertas llenan de sensaciones cada espacio de esta casa.
Como un gesto de querer abrazar y atrapar el paisaje, las paredes laterales se abren, son inclinaciones adredes para enmarcar más las visuales y tener mayor apertura.
Incluso el solo hecho de ducharse o de leer un libro en el dormitorio, hace que el habitante pueda disfrutar de la escenografía que ofrece el sitio.
Un deck suspendido sobre la pendiente y que se prolonga como en un tipo de muelle, nos hace estar más cerca del embalse y del río.